La Comunitat lidera los ataques racistas

Camps_Carlos_Fabra(26.07.09 Las Provincias, Levante, El País) «Dejé de respirar para que creyeran que había muerto y eso me salvó». Son palabras de Papa Balla, un senegalés de 37 años. En el verano de 2005 fue agredido en un pub de Valencia. Un grupo de personas le obligó a salir del local y le propinó una paliza. Lo cogieron de los brazos, del cuello y de las piernas. Lo tiraron al suelo en la calle y luego recibió un aluvión de golpes que le dejaron inconsciente. Un pensamiento cruzó su mente como una ráfaga: «Creía que moría. Había salido de mi país en busca de una vida mejor y ahí se acababa».
Papa Balla es sólo una de las muchas víctimas de agresiones racistas en la Comunitat Valenciana. Los ataques se han disparado en el último año. El informe Raxen de Movimiento contra la Intolerancia revela que en 2008 se registraron más de 80 incidentes xenófobos en tierras valencianas, una cifra que dobla los 43 ataques ocurridos en 2007.
El dato coloca a la región valenciana a la cabeza de los actos racistas en España. «El de la Comunitat es un caso preocupante. Junto a Madrid y Cataluña, concentra el 50% de los 350 actos de intolerancia a nivel nacional, un centenar más que el año anterior», alertó Toni Gisbert, coordinador de la Plataforma de Acción Popular contra la Impunidad.
«No son hechos puntuales, sino una ola de xenofobia importante», alertó el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. Los agresores pertenecen a grupos neonazis «que forman células autónomas, que en muchos casos funcionan en los viveros de los campos de fútbol y que han encontrado una eclosión en internet», aseguró. El informe Raxen 2009 apunta a que existen cerca de 200 páginas web neonazis.
Además, la crisis económica ha agudizado la proliferación de estos colectivos. El informe explica que su objetivo es rentabilizar los problemas económicos y sociales durante su duración, en un proceso de acumulación de fuerzas que les permita un salto estratégico.
Intolerancia en las aulas
El estudio insiste en el crecimiento de la xenofobia, la intolerancia y los prejuicios hacia los extranjeros. «La encuesta escolar sobre actitudes ante la inmigración señala que el racismo en las aulas ha crecido contra latinoamericanos, asiáticos, negros de África y judíos», apuntó Ibarra. Otras investigaciones concluyen que un 14% de los jóvenes votaría a un partido racista, que dos tercios de los estudiantes rechazan trabajar junto a marroquíes y gitanos y que el 44% de los españoles prefieren convivir con personas de su misma cultura y religión. Ante esta realidad, Movimiento contra la Intolerancia reclama la creación de una Fiscalía contra los delitos de odio y discriminación, como la que ya existe en Cataluña. El informe apunta a que en Madrid, el fiscal jefe anunció su creación antes de diciembre, y en Valencia hay compromisos en la misma línea.
De momento, la Fiscalía de Valencia ya ha dado un «paso serio» al permitir que las víctimas puedan denunciar sin indicar su domicilio. «Muchas personas no lo hacían porque tenían miedo a que el agresor les localizara al poner la dirección. Ahora puede figurar como domicilio la oficina de información a las víctimas», afirmó Ibarra. «Desde 1992 hasta hoy el estudio ha recogido 80 asesinatos por motivos xenófobos. Reclamamos el amparo para las víctimas. Hay algunas a las que se les recuerda, como Aitor Zabaleta, pero otras quedan más como indigentes quemados por la noche y sin nombre. Todas eran vidas con el valor de la dignidad del ser humano», afirmó Ibarra.

Líderes en ´crímenes de odio´
El informe “Raxen” coloca a la Comunitat al frente de la actividad neonazi y fascista de España. La causa es el “poso antidemocrático” que quedó en la Transición y la “nula reacción institucional”
La Comunitat Valenciana sigue estando a la cabeza de la actividad racista, homófoba y neonazi, o lo que es lo mismo, lidera lo que las organizaciones sociales han bautizado como “crímenes de odio”. Así lo pone de manifiesto un año más el informe “Raxen” del Movimiento contra la Intolerancia, que ha contabilizado 80 casos a lo largo del año pasado. Sólo se le acercan Madrid, con 60, y Catalunya, con 40, aunque también avanzan en este peligroso terreno Castilla y León, Andalucía, Murcia, Aragón o Baleares.
En general, el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, aseguró que en los últimos tiempos España vive “una ola de xenofobia importante”, una situación que no se ha notado en las últimas elecciones europeas pero que puede dejarse ver en las próximas si no se ataja a tiempo. Y si en la Comunitat Valenciana tiene una incidencia más fuerte, explica, es porque “durante la transición aquí quedó un mayor poso antidemocrático” y “no ha habido una reacción institucional”.
Ese avance del racismo se detecta en encuestas oficiales que hablan de aumento de la intolerancia hacia sudamericanos y asiáticos; del incremento hasta el 14% de jóvenes que votarían a un partido racista; o del 80% que cambiaría las leyes de inmigración para combatir la crisis.

Hechos conocidos
Pero además, existen hechos objetivos recogidos en el informe que no son la totalidad, pero que “muestran la tendencia”. De hecho, el informe enumera unos 350 casos y la estimación es que puede haber más de 4.000 en España.
El informe destaca, por ejemplo, el aumento de agresiones a homosexuales y a indigentes, como la que sufrieron Pilar y José Manuel el pasado 14 de diciembre cuando trataron que quemarlos mientras dormían en la plaza Horticultor Corset de Valencia.
También sigue habiendo “cacerías” como la desarrollada el 19 de enero de 2008 por 10 skinheads en distintos puntos de la ciudad; o agresiones directas, como la sufrida el 9 de febrero de 2008 por un antifascista de Castelló al que trataron de grabarle una esvástica en la cara.
Y han aumentado considerablemente las manifestaciones racistas y las agresiones a organizaciones sociales y políticas. En el último año ha habido pintadas y ataques a las sedes del Bloc, el Partit Comunista del País Valencià, o la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Incluso una concejala del Bloc fue herida de una pedrada durante el Correllengua de Gandia.
La Comunitat Valenciana se ha permitido el lujo de acoger hasta a dirigentes neonazis internacionales, como el revisionista alemán Günter Deckert o el ex miembro de la SS Manfred Roeder, que dieron una conferencia y presentaron un libro respectivamente en la sede de Alianza Nacional de Valencia. Precisamente, la estancia de Roeder en la Comunitat mereció una denuncia del Centro Simon Wiesenthal ante el Ministerio del Interior.
De todas formas, Esteban Ibarra alertó especialmente del incremento de la actividad en internet, donde ya hay 200 páginas de carácter racista y neonazi, y del asentamiento de los grupos ultras del fútbol, que están presentes en todas las categorías.
En total, Ibarra calcula que en España hay 10.000 personas vinculadas a organizaciones neonazis y fascistas, actividad que luego en las elecciones se traducen en 60.000 votos. “Estamos acostumbrados a hablar de hechos puntuales pero la realidad es que es todo lo mismo y tenemos que verlo globalmente”, avisó Ibarra.
Especialización y cambios legales
El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, cree que el primer paso para combatir la actividad neonazi y fascista es acabar con la impunidad de los grupos que la alientan. En este sentido, denunció la pasividad de las Fuerzas de Seguridad del estado y el aliento de las administraciones públicas, sobre todo las del PP.
Por otro lado, propone medidas legales que deberían, a su juicio, acometerse de inmediato, entre ellas la creación de una Fiscalía y una unidad policial especializada en “crímenes de odio”; la prohibición de conciertos, manifestaciones y webs racistas; y una reforma del Código Penal que “afirme el delito de odio” y proteja a las víctimas como lo hace con los afectados por el terrorismo o la violencia de genero. Sólo así se evitarán males mayores, dice. josé parrilla valencia

Alerta ante la violencia del odio
El Movimiento contra la Intolerancia destaca el incremento de agresiones en la Comunidad Valenciana, que explica por la “impunidad” de sus autores

El Movimiento contra la Intolerancia presentó ayer su informe Raxen (racismo, xenofobia, neofascismo) de 2008. Lo hizo en Valencia, y no por casualidad. De los 350 incidentes violentos sucedidos en España que recoge este documento, la Comunidad Valenciana es la autonomía que cuenta con el mayor número de casos, más de 80, por delante de Madrid (60) y Cataluña (40).

Esteban Ibarra pidió un mayor compromiso institucional

Para Esteban Ibarra, responsable de esta entidad, este “preocupante” escenario no se debe a ninguna casualidad. Por un lado, está el “residuo antidemocrático latente” que dejó la transición. Por otro, la “falta de reacción institucional” que se traduce en una sensación de “impunidad”. El resultado es la actividad de grupos neofascistas, como el de la organización desmantelada en 2005 por parte de la Guardia Civil o las agresiones a inmigrantes filmadas en el barrio de Barona y colgadas en Internet.

Pero también los actos vandálicos contra grupos de izquierda y nacionalistas, como las sufridas en sedes del Bloc y otras entidades y personas, a las que se refirió en la presentación del informe Toni Gisbert, coordinador de Acció Cultural del País Valencià. Gisbert incidió en la “cobertura ideológica” que algunos violentos vinculados a la ultraderecha y el blaverismo reciben por parte de instituciones valencianas.

Pero no todo es negativo. El Movimiento contra la Intolerancia subraya la iniciativa tomada por la Fiscalía de Valencia de permitir a las víctimas de este tipo de violencia dar la dirección de la oficina de víctimas del delito como domicilio, para estar más protegidos.

Las 350 denuncias que destaca el documento son unas 150 más que las del año pasado. Esteban Ibarra, sin embargo, comentó que los incidentes y agresiones totales estimadas rebasan los 4.000 en toda España, ya que el informe sólo recoge hechos de los que ha tenido noticia el Movimiento Contra la Intolerancia. Además, el documento recoge 200 páginas web existentes de contenido fascista, decenas de conciertos de música de grupos violentos y apunta a la existencia en todo el país de unos 10.000 ultras y neonazis.

Ibarra pidió un mayor compromiso institucional en la persecución de este tipo de grupos, y reclamó un registro oficial en el que quede constancia de los delitos por odio que se comenten, así como una protección a las víctimas como frente al terrorismo.

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